Desde el Penedès robusto y menos conocido llega a Enoteca Paco Pérez, el restaurante insignia de Hotel Arts Barcelona, un nuevo vino fruto del trabajo conjunto entre el viticultor francés Laurent Corrio y Jordi Vicente, director de bebidas del establecimiento hotelero.

K22 Bonesvalls es un vino blanco orgánico proveniente de la mezcla de Xarel·lo y Chardonnay y nacido de las viñas de Alemany i Corrio en Vilafranca del Penedès. Un caldo equilibrado y elegante pensado desde su origen, humildmente producido, para maridar a la perfección con la reconocida propuesta gastronómica del restaurante capitaneado por el chef catalán Paco Pérez, basada en la cocina mediterránea contemporánea y elaborada con ingredientes de proximidad. De intensidad media y reflejos dorados, este vino fresco y afrutado contiene notas de miel y manzana verde y abarca los tres pilares de la cocina de Enoteca: el aceite de oliva, el trigo y el vino.

“Desde el Hotel Arts y Enoteca queremos implicarnos en proyectos con personalidad y arraigados a nuestra tierra. Defendemos con orgullo los productos de proximidad y con identidad, apoyando a pequeños productores, y al mismo tiempo siendo sensibles a las nuevas tendencias y demandas del mercado”, afirma Jordi Vicente. “Además, K22 Bonesvalls reúne todo lo que a un buen vino se le debe pedir: un cuidado de la uva desde su origen mediante una agricultura ecológica y respetuosa con el medio ambiente, así como unos procesos de vinificación que siguen el ritmo natural”.

Este proyecto enológico, que puede degustarse únicamente en Enoteca, transmite tanto la sabiduría y el mimo con la que Laurent Corrio y su socia y esposa Irene Alemany tratan sus viñedos como la larga experiencia de Jordi Vicente en el mundo de la alta gastronomía y el lujo. Autenticidad y experimentación para dar con un caldo que toma su nombre del punto kilométrico de la Ctra. Bv 2411 a Olesa de Bonesvalls –localidad ubicada en el corazón de la comarca del Alto Penedés– donde se encuentra el pequeño viñedo de donde procede la selección de uvas de K22 Bonesvalls.

 

Este viejo viñedo de xarel.lo, con más de 70 años de historia, garantiza la obtención de las mejores uvas gracias a su bajo rendimiento y a la ausencia total de pesticidas u otros productos de síntesis química. Es así como, desde su origen en el campo, el proceso de elaboración de K22 Bonesvalls pone de manifiesto el gran respeto a la uva por parte de sus creadores.

La vendimia se realiza a primera hora de la mañana y, en su recepción en bodega, se efectúa una prensada suave con una cierta maceración pelicular y se practica un desfangado estático, dando como resultado un mosto de máxima calidad, algo esencial para obtener un gran vino. Su fermentación tiene lugar a partir de levaduras autóctonas a baja temperatura y se controla durante un período de aproximadamente dos meses y medio en barricas nuevas. Durante su crianza, de aproximadamente 10 meses en diferentes barricas, no se realiza ningún trasiego ni batonage. Después de este período el vino se cata desde barrica y se decide añadir un 10% de chardonnay. Tras un clarificado suave se procede al embotellamiento, una fase igualmente supervisada muy de cerca por sus autores.

La historia de un sueño y una determinación por hacer grandes vinos

Desde su fundación hace casi dos décadas, Alemany i Corrio es un referente de la DO Penedès gracias a la particular manera de entender la viticultura de sus impulsores, independientes y contundentes en su filosofía de máximo respeto por el vino. Desde un pequeño local, esencia de su identidad cercana y artesanal, trabajan sus viñedos y elaboran sus vinos con carácter bajo un criterio innegociable: la máxima fidelidad al terruño.

K22 Bonesvalls supone un paso más en la trayectoria de Alemany i Corrio. Nacido en Bretaña y criado en los Alpes, Laurent Corrio ha estado ligado a la viticultura desde su juventud.

Tras estudiar bioquímica en Grenoble y trabajar en un laboratorio, Corrio apostó por seguir ahondando en sus conocimientos sobre el vino y se marchó a emprender sus estudios de enología a Dijon, donde conocería a Irene Alemany, originaria de Vilafranca del Penedès. Habiendo terminado sus estudios en Borgoña, su eterna fuente de inspiración, Corrio se embarcó en un viaje que le llevó por distintos puntos de la geografía francesa. Junto a la que hoy es su socia y también pareja se estableció en California durante un año para conocer las últimas tendencias en la elaboración de vinos en la región vinícola del condado de Sonoma, al norte de San Francisco.

A su regreso a Europa surgió la oportunidad de retomar los viñedos familiares de Alemany en Lavern, a 10 km de Vilafranca del Penedès. Después de unos comienzos ilusionantes pero difíciles, puesto que las instalaciones habían quedado obsoletas, y con la firme apuesta de crear algo único y personal, Alemany i Corrio nació en 1999 produciendo un tinto de culto –Sot Lefriec– desde el garaje de su casa. Luego vendrían otros como Pas Curtei, Principia Mathematica y Cargol treu vi.

Usando únicamente levaduras y bacterias autóctonas en su fermentación para aportar autenticidad y carácter, Alemany i Carrio confeccionan sus vinos de un modo minucioso y casi artesanal. Todos estos factores son clave en una fórmula propia que les ha llevado a ocupar un lugar muy diferenciado en el sector: estilo único en el que el Hotel Arts y sus sumilleres han confiado y arriesgado, dejándose llevar por las emociones que suscitan los grandes vinos.

K22 Bonesvalls: 20% Chardonnay barrica nueva 50% Xarel·lo barrica nueva 30% Xarel·lo barrica vieja Vino orgánico

Un vino con carácter e identidad del territorio, elegante y fino, armónico y con un ataque fresco y explosivo. De color amarillo pajizo con reflejos de oro nuevo, corpulento en copa, destaca por su fragancia a fruta y flores blancas. Posee un interesante aporte de su crianza en lías con ligeras notas de bollería y una barrica que nada molesta, dándole al vino una consistencia firme a pesar de su ligereza. Interesante peso en boca y sensaciones táctiles de untuosidad. Un vino para cualquier ocasión y magnífico acompañante a todo tipo de platos: desde un atún a un lenguado, pero también un arroz meloso o una carne blanca.

Notas de cata:
Fase visual – Color amarillo pajizo de intensidad media, reflejos de oro nuevo.
Fase olfativa – Fruta blanca, manzana verde madura, piña verde y membrillo sobre un fondo a pan tostado y notas minerales.
Fase gustativa – Ataque fresco, untuoso, mielado, equilibrado de persistencia media.
Conclusiones – Fácil de beber, invita a tomar una segunda copa, muy gastronómico.